lunes, 23 de noviembre de 2020

15. El gusano de seda. Xiomara Ortega

 El gusano de seda. Xiomara Ortega

Este año mi proceso de observación, de percibir el concepto de la poesía e intentar escribirla han tenido un gran cambio en cada tema propuesto y en cada ejercicio que se realiza dentro del taller del Traspatio.    

Una vez escuché decir que con frecuencia hay que alejarse de la tribu o el clan familiar, a veces para no volver jamás, para mirarse así mismo, encontrar su propia voz y descubrir el gran poder que se guarda en el espíritu. Hoy en día, puedo decir que también se necesita mirar con ojos de otros al poema, mirar nuestro reflejo en un espejo atemporal. 

Luego de varios meses de taller siento que no me angustian los aspectos formales de lo que escribo. Así mismo, el  ejercicio de lectura, interpretación y corrección dentro del Traspatio es un proceso de alquimia de un valor incalculable que me ha permitido explorar otras voces o experimentar fuera de los límites de mi experiencia personal.   

Cada vez que escribo se desgarra mi espíritu amorosamente, es un animal que cambia de piel para un día ser rastrero y otro día volar. Cada una de estas formas tiene sus virtudes. Los gusanos también importan. 

Eternamente agradecida, mi gran maestra Betsimar Sepúlveda. 
A todas las magas y a los magos del Traspatio del Cielo


martes, 17 de noviembre de 2020

primavera


¿te quedaras cuando ya no sea primavera?

¿beberás esta copa también?

Cuando mis ojos se apaguen

La vida que alguna ves probaron mis manos

Se decantará en formas

Ambiguas

Y serpientes nacerán

Espero frente al fresno

La caída de las hojas

Y sentada bajo su sombra

Siento el toque asfixiante

De las cosas

Camino entre ellas,

pero no se dan cuenta

A veces pienso

Que también debo parecerme a ellas

Olvidados mis pensamientos

Entonces por primera vez

Tendré tiempo para mi

Y las aves llorarán mi nombre

la oscuridad

 

al caer la oscuridad

donde no hay señor más que el silencio

beben los perros sangre

lamen las hendiduras de la tierra

como quien desea en su interior

un poco de ambrosia

como quien prueba por segundos

la muerte

 

ahí donde el manto se torna

mas profundo

y los zorros se reúnen en círculos

nacen hadas, crecen hongos

se atormentan los gusanos

bajo  tierra

donde ácaros esperan la llegada

del día

 

 

mas allá

alguien canta

y su voz es devorada

por arenas y tiempo

14. Los últimos minutos del ayudante del librero. Xiomara Ortega


Los últimos minutos del ayudante del librero. Xiomara Ortega

La hojarasca se levanta con el viento 

la lluvia salpica el vidrio de la ventana

el aroma de la máquina de café

siempre a las tres


Lo sobresalta el ruido de la gente que entra

a preguntar por libros y autores

en un murmullo inteligible

donde la vida se diluye


Se extravían

los poemas que guarda en su memoria

las palabras que están debajo de sus párpados

los sorbos de café


La muerte es un animal que llega puntual.





 

EL AMOR CONSISTE…

El amor consiste en no cerrar los ojos

permitir que las sombras jueguen más allá del alba

que la noche sea en nuestro regazo

un tierno animal de negrura.

El amor consiste en no cerrar los ojos

dentro de los ojos.

 No puedo hablar de una ausencia 

sin que se hagan presente otras ausencias,

ni de alguna soledad

sin que todas me acompañen.

Pareciera que amar 

fuera unirse a todas las cosas


No quisiera tener la verdad

sino una palabra que se parezca a el amor

una palabra que pueda amar a otra palabra.

Virutas

José

el carpintero

llora al pie de las tumbas

Con tanta fosa común

se ha quedado sin empleo

 

Jesús

el sacristán

llora lejos de las tumbas

Con tanta fosa común

se ha quedado sin el diezmo

 

Tiberio

el sepulturero

duerme en el fondo de la fosa

que él mismo cavó

 

                                          EL FUNERAL

                                      El viejo en la ventana

                                      observa el crepúsculo

                                       presencias indiferentes 

                                       acompañan sus despojos.

                                       Sin asomo

                                       de una tristeza amiga.

                                       Vocifera la angustia del ocaso

                                       en una tarde 

                                       extraviada en el reloj        

lunes, 16 de noviembre de 2020

CON LOS PIES DEL RECUERDO - GUILLO

 

CON LOS PIES DEL RECUERDO

                                  “Vi una cama sin hacer
                                              Y sentí el frío de sus sábanas”.

                  Nota deslizada bajo una puerta.

                     Charles Simic, Serbio-USA (1938)


Solo un bosque de piceas y zarzas

entrevera la senda de los amantes.

La neblina del olvido los camufla.

Apenas acuden  los espectros sórdidos

de aquel hogar que se quedó vacío.  

 

Los techos de mi infancia reverdecen:

miro sus tejas raídas, donde el musgo

crece con cada lluvia de la primavera.

Todo vuelve, y ya no estamos vigilantes

para capturar la luz de los contornos.


Homenaje a Charles Simic. Nació en Belgrado en 1938. Es Serbio de nacimiento, emigró a Estados Unidos siendo un adolescente. "Su poética se construye a través de la luz tenue de ese mundo quebrado, de ese pertenecer a dos lugares distintos y al mismo tiempo no sentirse parte de ninguno de ellos". Laura Di Verso. El Vaso roto. 

 

Guillermo Pulecio Corredor

Ningunlugar, 16 de noviembre de 2020



[1] Picea de Serbia. Nombre latino Picea omorika (Panc) de la familia Pinaceae. Árbol que se desarrolla a orilla del río Sava y otros afluentes del Danubio.

martes, 10 de noviembre de 2020

Curaduría 3

 Gómez Jattin 

Como animal temeroso

destinado a contener 

la furia de los hombres tristes

fue al inicio 

el verde de la herida: 

                       cigarrillo ausente de labios

todos sus amigos (y ninguno)

un mango abierto 

al hambre de los cuerpos 

que simulan el amor 

la mariposa 

cayendo sobre sí misma

una 

            y 

otra

            vez

Después

la sombra eyectada de sí 

desechada por el cuerpo

en una esquina 

                              negada la memoria

                               de sus ángeles. 


Allí 

supo dormir al borde del grito

en media luna 

tendido sobre la mano 

que acuna el frío 

Usaba el último pantalón de algodón

ofrendado por la frase:

“mendigue con dignidad”

Su madre no sabía entonces

que alzar una mano al cielo

es ya impertinente para Dios. 

Se dijo

que estuvo loco un tiempo

lo justo

para atravesar la calle y ver el bus que se avecina

Finalmente morir sin saber

que es el poema que día a día nos fumamos. 


Curaduría

 


I

La palabra colibrí 

se desliza en mi boca

quiero hablar de poesía

pero es otro el misterio

que rodeo. 


II

En mi voz otra voz 

es silencio 

el poema nunca dicho 

la palma vacía

donde el colibrí dejó su sombra


Curaduría

 Sombra de colibrí


I

La palabra no me alcanza

sospecho no poder nombrar

el misterio de lo que veo 


II

En mi voz otra voz 

es silencio 

entre mis manos

sombra de colibrí


III

No logro explicar

con palabras de silencio

que temo encontrar la manera

de nombrarme. 


IV

La niña frente al espejo

dibuja la poesía

en sus manos 

duerme un colibrí


La palabra que no digo

La palabra que me falta

La palabra que me salva

                                 no creo arrancarla 

del abismo.


13. Algun día será abril o las postales del invierno de 1899 por Austra Konrad. Xiomara Ortega

Algún día será abril o las postales del invierno de 1899 por Austra Konrad. Xiomara Ortega


1

El lago pinta un navío sin horizonte

en los ojos de la dama que pasea por el borde

Sobre una rama el chloris y el sílis

sacuden de sus alas el fantasma del hielo


2

La madre reparte chocolate caliente

mientras los niños recitan poemas

y después preguntan

¿dónde están los regalos?

¿dónde están los dulces?

las paletas de frutas enterradas en la nieve




3

Cantamos para recordar

que las largas ausencias 

desaparecen en un sueño

Los espíritus nos indican

por cuál puerta pasar

para sobrevivir a la helada

Queremos sentir las flores 

ver las ondas del lago

y escuchar al krauklis volar



4

Animales nocturnos

acompañan nuestra espera

todo es noche, todo es sueño

pronto despertaremos.


martes, 3 de noviembre de 2020

Silvia

 

Silvia

bailemos bajo las aguas

como cisnes que entrelazan

sus cuellos por la violencia de las olas

 

Silvia

dame el almizcle de tu sexo

y que tus entrañas

fecunden mi ser de tu sentimiento

 

Silvia

bebe de mi seno

comprime con la palidez de tus manos

las formas oblicuas de mi ser

rompe de golpe

el canto de gorrión

y perfora con tu aguijón la noche

 

Silvia

tengo miedo

las horas se han vuelto hormigas

arremeten contra mi

me arrastran al otro lado

de la luna

donde tu voz me llama

 

Silvia

masturba una última vez

aquellas aberturas en mi ser

deja a la fragilidad también

apoderase de ti

de tu piel suave

de mis hombros de ángel mancillado

de todas las flores

que nos preceden

 

Silvia

no mires

atrás

                                           Christine  

 

 

Maten al perro

 Maten al perro

que nace al final del ladrido

y en la orilla de su tumba

amarren

mis huesos

mis pulgas

mi sarna

¡Atentos!

la cola se escapa

Maten al perro

que cava al final de mi sombra

para encontrarme

para ser ese que no soy

y pedirles

-sin asomo de dudas-

que maten al perro

                                                      Donatello Rascas


                                                                


lunes, 2 de noviembre de 2020

El pasajero

Un carro me arrastra

al hueco de un pueblo

hundido en su bullicio

 

A ese fangal donde fui

alimentado con la sed

de una tierra ignota

 

El vórtice del tiempo

gira veloz en su eje

de pueblo sin horas

 

Yo deseo

las promesas

las historias tristes

el espejismo del futuro

 

Del heno y de la iglesia

de estatuas y paisajes

De ser y estar

me harté

 

Marlyn Silva

REMIRANDO A ANDREI TARKOVSKIY - Guillo

SOBRE LO QUE ME QUEDA AL REMIRAR ESTE FILME-ARTE (Así decíamos en los años setenta)   ATREVIMIENTO: Después de unos meses, sumergido e...