lunes, 2 de noviembre de 2020

Mi ferviente Adriano: Antínoo De Bitinia

 

MI FERVIENTE ADRIANO

 

“y si no hubiera Olimpo para ti, mi amor,

te erigiría uno donde el único dios fueses tú,

y yo tu único adorador, feliz de ser

tu único ferviente a través del infinito”.

Dice Adriano en Antínoo de Fernando Pessoa

Traductor. Hernán Vargascarreño.

 

 

             I

Cuando vienes a mi lecho

con los ojos

cansados de la guerra,

un niño se despierta en ti

y busca

al abrigo de mis brazos,

entonces

mis manos te acarician

lentamente

hasta mitigar tu fatiga.

 

El deseo nace pronto.

En éxtasis: se busca, se permite.

Nuestros labios se funden

vigorosos e insaciables

como si fuera 

el último intento

para espantar los presagios.

 

II

Amo de ti:

tu rostro adusto

cuando entras en mi estancia,

ese cuerpo firme

en la morbidez de los años,

esa mirada

febril, cómplice, íntima

cuando pasas a caballo,

esa virilidad 

cuando acaudillas generales.

 

Amo  

sentirte mío

y a la vez ajeno

cuando

el imperio te reclama.

 

III

Me acongoja pensar

que este amor insaciable

te maldiga y  te condene al dolor,

que este amor enfermizo

te lleve al fracaso.

 

Profiero desaparecer ahora

que apenas empiezo a entender

el misterio de la vida.

 

IV

Mi ferviente Adriano:

desde hoy 

dirigirás a Roma 

sin el lastre de un efebo

que dejó de serlo para siempre.

 

Antínoo de Bitinia

Antinoópolis Río Nilo, 30 de octubre 130 D.C.

 

COLOFÓN

¿Antínoo era un iluminado? Igual que Osiris murió ahogado en la crecida sagrada del Río Nilo. Desde ese día su imagen fue divinizada,  se le podía elevar plegarias y pedir milagros. ¿Este sacrificio lo convirtió en un héroe? ¿Valió la pena asestar a Adriano ese infame dolor?

No es tarde para que, después de más de cien esfinges, de una veintena de  templos y de una ciudad creada en su nombre, Antínoo, hijo notable de Claudiópolis-Bitinia (Comarca que hoy pertenece a Turquía), empiece a hablar por sí mismo.

(Adriano, cayó en una profunda melancolía y sobrevivió ocho años al suicidio de Antínoo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

REMIRANDO A ANDREI TARKOVSKIY - Guillo

SOBRE LO QUE ME QUEDA AL REMIRAR ESTE FILME-ARTE (Así decíamos en los años setenta)   ATREVIMIENTO: Después de unos meses, sumergido e...