miércoles, 3 de junio de 2020


BÚSQUEDA
            Andrés Felipe Jaramillo Salazar

Era niño cuando escuché que lo más rápido que existía era la luz. Desde la luna un rayo de luz llegaba a la tierra en algo más de un segundo, desde el sol en varios minutos y desde las estrellas, en años.
Unos días después logré rebatir esa teoría, la mirada era más rápida: con solo abrir los ajos alcanzaba la luna, el sol o las estrellas, sin esperas. Preferí no comentar nada, no sentía tener el lenguaje suficiente para explicarlo y cuando tuve el lenguaje más o menos listo la mirada ya era lenta. Yo imaginaba los rayos de la mirada llegando a las estrellas de forma instantánea y tenía una teoría para explicarlo.
Y así, tenía mi propia ciencia: los hormigueros eran el origen de los volcanes y las hormigas podían cambiar el relieve del planeta a su antojo, eran muy poderosas, sus cuevas llegaban hasta el centro de la tierra, lo había visto en un libro donde mostraban que el centro de la tierra era anaranjado, igual al color de las hormigas, estaba seguro de que allá estaba la reina madre que lo controlaba todo. En siglos habían moldeado el planeta y la gente no las respetaba lo suficiente. Admiraba a las hormigas y me asustaba que hicieran nidos cerca de mi casa.
Busqué por muchos años una manera de convertir las palabras de un idioma a otro, así podría llegar a hablar los que quisiera. Estuve detrás de la piedra filosofal de las lenguas. En un cuaderno hice una lista de palabras en inglés y en español y fui buscando las relaciones entre ellas, descubrí que había varios trucos, eran muchas las posibilidades de transformación, lo dejé para después.
Lo que sí encontré fue una fórmula para poner las tildes. Era experto y no fallaba una. Me felicitaron en el colegio y la profesora me invitó a que explicara cómo lo hacía. Con una palmadita en la espalda dijo que había aprendido bien las reglas del español. Sentí que me habían copiado, el descubrimiento fue mío.
No paraba de buscar, de maravillarme con el mundo, de descubrir, de equivocar caminos, de ensayar nuevos.
Hoy recuerdo esas búsquedas que aún persisten, sé que casi todas serán imposibles, esas, son las mejores.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Querido Andrés F: ¡Evita que ese niño se vaya! El es el verdadero creador. Me gusta tu viaje y me deja enseñanzas perdurables. Se, estoy seguro que somos sujetos con recuerdos.

    ResponderEliminar

REMIRANDO A ANDREI TARKOVSKIY - Guillo

SOBRE LO QUE ME QUEDA AL REMIRAR ESTE FILME-ARTE (Así decíamos en los años setenta)   ATREVIMIENTO: Después de unos meses, sumergido e...