martes, 11 de agosto de 2020

Mucho más del silencio y algo de utopía


El silencio de mi hermana

cruza el corredor. 

Poco después 

veo su figura:

un camino 

atado de sombras. 

 



Los sagrados pactos


Volver a la infancia

y revivir los sagrados pactos

cuando una mano caía 

y los dedos dibujaban lo aprendido: 

un abecedario

flotante

un bisonte de agua 

diminuto

los primeros nombres del 

amor

Todo, mientras una voz bajita

canturreaba:  

“1, 2, 3, 4…” y luego

“no te quedes dormida, 

al diez es mi turno”.


Esa, la época 

en que el mundo de mi hermana 

cabía en mi espalda. 




El símbolo del hogar


Mamá siempre sopesó

al símbolo con su mirada

palpó su vacío 

se llenó de su hambre

aconteció su furia 

pero nunca pudo hallar su silencio

mucho menos 

pudo 

nombrarlo.




El silencio 

como una música sorda

se reúne en mi cuerpo 

abismo dentro de la noche 

donde todo enmudece.



3 comentarios:

  1. Tus poema me invitan a la intimidad de releerlos una mañana de un domingo cualquiera junto a un café. Me pasa seguido con tus poemas.

    ResponderEliminar
  2. y me encanta aún más leerte entre líneas.

    ResponderEliminar
  3. Nunca es tarde. Me gusta tu atrevimiento al manejar el lenguaje para escenificar y vivificar algo que fue desde el misterio.

    ResponderEliminar

REMIRANDO A ANDREI TARKOVSKIY - Guillo

SOBRE LO QUE ME QUEDA AL REMIRAR ESTE FILME-ARTE (Así decíamos en los años setenta)   ATREVIMIENTO: Después de unos meses, sumergido e...