Lo que no dijo el árbol
Silencio
que sólo en el silencio
asisto a la tala del árbol
que
aunque quiso ser pájaro
no tuvo más remedio
ser triste reptil
ceñido a la talla
de mi muerte
Silencio
que sólo en el silencio
por mi cuerpo sepultado
en arrullo para el sueño
del triste árbol que
ahora
repta el aire
con alas de polvo
"...triste reptil ceñido a la talla de mi muerte".
ResponderEliminar"...repta el aire con alas de polvo". Y colgó.
Hermoso poema. Y te salió genial en la forma como colocaste los versos, el ataúd y el árbol. Un poema en todos los sentidos.
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