lunes, 27 de abril de 2020

Siesta en el solsticio ☀️


Cada 23 de junio
el helecho macho abre la fiesta
oloroso a canela y chocolate,
portador de la lluvia en la noche más corta
sabe alargar el día del viejo San Juan, 
invitó a una cheflera
susurrando un bolero
que a toda siesta le llega su hora.

La merienda anuncia el arrullo  
de un cuento inconcluso,
ensueño en un colchón
oloroso a madre
a ajo, cebolla, tomillo, limón.
Un baile de especias  
en un plato de lentejas. 
Encontrarse de golpe con la felicidad.

La siesta huele a helecho.
La siesta huele a ajo.
La siesta sueña un radio, que no sabe respirar.
La siesta es esa casa, es esa circunstancia
que abraza a sus niños con una manta tejida,
y árboles en matera, que cuentan cosas
cada noche que se enciende la lámpara de vitral.   

3 comentarios:

  1. Me gusta visitar esas intimidades hogareñas. Insisto como nuevón no se quien lo escribe. Por favor dígame su nombre.

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