Hola compañeros. soy John Raigoza. Dejo mi ejercicio sobre las palabras en las cosas.
Dejé de llamarlo “mío”
y el mundo empezó a
hablar.
Comprendí que las
palabras
no están en los
diccionarios,
crecen libres en los
campos,
cuelgan de los árboles.
Hay más sabiduría en un
grano de mostaza
que en toda la historia
griega.
Cómo poner por escrito
el color de las
magnolias.
O quién sabe anotar
el pensamiento de una nube.
Un solo adjetivo en la
voz del sinsonte
derrumba por completo
mis ganas de ser poeta.
Hay tanto qué escuchar,
que dejé de llamarlo “mío”
y la vida me aceptó.
Ahora
guardo silencio.
Un silencio efímero pues el torrente de las cosas crece y nos inunda.
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