sábado, 5 de septiembre de 2020

EL IDIOMA DE DIOS


Sea mi verbo
su caudal,
discernimiento último
amor que susurra al oído de todos
canasto lleno de trozos de cielo
después del holocausto.

Sea mi corazón
la cuna de todos los corazones
que arrulle a los desahuciados
aleje en nombre del amor
a la desesperanza
traiga calma a los bullicios
de ahora
y estruendo ante el escozor
del silencio.

Sea mi palabra
tu hermana
brisa de campo
ante el incendio de la conciencia
desde cada sílaba pronunciada
para ser uno contigo
y hacerte uno con todos.

1 comentario:

REMIRANDO A ANDREI TARKOVSKIY - Guillo

SOBRE LO QUE ME QUEDA AL REMIRAR ESTE FILME-ARTE (Así decíamos en los años setenta)   ATREVIMIENTO: Después de unos meses, sumergido e...