Al otro lado de mis ojos
esta la noche,
escucho el vacío
el repicar de la libertad en el fondo del silencio
Aún en la penumbra
reconozco al sol
asomando desde el punto más oscuro del horizonte
donde la mente se quita la máscara
y desaparezco
donde mi verdad se desnuda
y el alba se revela
como testimonio indudable
de lo que soy
el camino del medio
la esencia.
La luz rasgó esa oscuridad íntima. La magia va apoderándose del alba.
ResponderEliminarHola, amo tu poema. Disculpa por no decirtelo antes, pero en el taller me interesa mucho escuchar con atención todo. Ahora como quedó, parece un poema impregnado con sabiduría oriental.
ResponderEliminarMe gusta tu poema Ayran íntimo y profundo
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