Es preciso estar atento
al otro lado de los ojos
esta la noche,
se presiente
la libertad en el fondo del silencio
La luz del sol interno lucha
sabe su reino cercano
los ecos murciélagos revolotean
en su vana resistencia al amanecer
se engañan
no saben que es en el punto más oscuro del horizonte
donde la mente se quita la máscara
el yo desaparece
la verdad se desnuda
y se revela el alba
como indudable testimonio
de lo que es y no es
la esencia.
Querido Ayran. Te propongo que con la lámpara de Aladino o la linterna de Sócrates empieces a alumbra esa "Oscuridad Interna". Pilas que soy tu admirador.
ResponderEliminarLos fuelles de Céfiro acarician con su brisa el nacimiento de la palabra.
ResponderEliminar