Yo la vi
sí, la vi sopesar su duda entre lamentos
enrollar recuerdos humedecidos.
Él la vio
La vio abandonar sus sueños detenidos,
en el lomo semidesnudo de su ahora
la tristeza de ella oculta en el silencio.
Ellos la vieron.
Vieron su luz menguarse
fundirse
en la obscuridad de su primer desengaño.
Ella luchando con actos desesperados propios del débil
despojándose de promesas secas.
Pero ella no se vio
No vio que en su marcha
se rezagaba su sombra
como una estela de dolor en movimiento.
¿La ven?
Es ella,
sólo un poco de aliento recuperado.
Fuerza Callada
Te atrapé por un instante
entre mis manos
y en el momento preciso
te permití escapar.
Te vi sumergir
en ese espacio sin sonido
donde reposan
tus sueños coloridos
Tan serena
tan callada
tan pequeña
cualidades opuestas a tus conquistas.
Con fuerza callada
has cautivado al mundo
como los pistilos
seducen al colibrí.
Y sigo aquí
cerca
muy cerca
contemplando tus pasos
mientras el espejo me recuerda
hacia donde van los míos
Te leo.
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