esperan estremecidas por el viento.
Mientras, la luna,
en su carruaje de perlas tirado por Selene,
echa su cabello negro por el cielo
e inclina sus pezones huecos sobre los campos.
En el mundo sublunar
hechizado por Morfeo,
cuyo encantamiento solo evaden los amantes,
la luna abre siempre algunas flores.
El sol,
a la partida de la dama de plata,
levanta su frente dorada entre las nubes
y extiende sus brazos
para acariciar a las doncellas.
Me encanta verte crecer poema tras poema. Ese ímpetu por ser artista integral es conmovedor y te permite una vida amena y creativa. No queremos cortar tus alas. Ponle un poco mas atención a las palabras que representan deidades. ¡Ven¡ ¡Viaja poeta con nosotros!
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