lunes, 20 de julio de 2020

  Epifanía del cielo.  María Paula López. 

El cielo es una ingente cúpula 
que se pierde en la curva del horizonte, 
donde los únicos cuerpos habidos 
fueron hechos de un soplo. 

Las aves, dueñas del mundo, 
escucharon primeras a los seres empíreos
cuando encumbraron el aire 
en sus carros alados.

Ahí Dios, en su santa cúspide, 
vigila el Edén 
con su pupila de luz. 




2 comentarios:

  1. Hola Paola. Bienvenida. Bienvenido tu poema espiritual. Me encantó eso de "seres empíreos". Uf, ya somos celestiales.

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